Mancini alineó un once con la mente puesta en el enfrentamiento del miércoles ante sus compatriotas del Nápoles. En el banquillo estaban el máximo goleador del equipo, Edin Dzeko y el flamante fichaje del verano, Nasri. En el campo, defensa habitual con Clichy en el lateral izquierdo y Yayá Touré como único hombre 'defensivo' del esquema, con Milner, Silva y Adam Johnson acompañando a los puntas, Agüero y Tévez, que estrenaba titularidad esta temporada tras haber perdido oficialmente la capitanía hace unos días en favor del central Vincent Kompany.El City empezó con la quinta marcha y aplastó al Wigan sin compasión desde el principio. Agüero se encargó de abrir el marcador a pase de un superlativo Silva, como viene siendo habitual, que culminó con un recorte espectacular y una asistencia al Kun una jugada previa de Tévez por la banda.
Con 1-0, el propio Tévez falló un penalty y Richards y Kompany estrellaron sendos balones en la madera. El ritmo que el Manchester City le estaba imprimiendo al partido era brutal, y el Wigan apeas podía reaccionar con algún contraataque tímido.
Nasri salió en el 61' y en el 63' ya había asistido a Agüero para hacer el 2-0. El propio Agüero culminó una nueva asistencia de David Silva para tirar de definición y hacer su hatrick particular y el tercero para los citizens.
Con la satisfacción del trabajo bien hecho el Kun dejó su sitio a Mario Balotelli, que disputó sus primeros minutos en Liga.
También debutó el joven Abdul Razak, que sustituyó a Yayá Touré y tuvo unos minutos buenos.
Los aficionados del City gozaron de lo lindo con una nueva goleada, pero se quedaron con las ganas de ver a Kolo Touré, que volvía a una convocatoria tras los seis meses de sanción por tomar píldoras dietéticas prohibidas por la FA.
Mancini presumió de lo lindo de fondo de armario, y desplegó sus variantes para un once, el del City, que parece ser siempre el ganador.

El cierre del mercado veraniego de fichajes estuvo movidito en la Premier. Aunque en el a